Atardecer contigo

Por tiCorro hasta sobre la última nubeY me cuelgo,De una mano me estiro, me alargoY de un rápido y dulce gesto,Pesco todos los soles, solo,Para volver a verlos,Una vez más,Atardecer,Contigo.

Los tres peldaños del tiempo

Creo que no voy a ser feliz hasta que domine los tres peldaños del tiempo. El primer paso, creo, es entender hacia dónde vas.Cuando consigues entender la dirección y el destino al que te diriges, lo demás no importa. Es el instinto más primitivo, hay solo que dejar fluir nuestros deseos y decidir alcanzarlos. DibujarSigue leyendo «Los tres peldaños del tiempo»

Tu boca muerde como dos

Tu boca muerde como dosY tus ojos sonDulces fanales luminososDe un camión en contrasentido

Follamos follamos

Te odio de amo¿Charlamos? Follamos.Te beso te llamo¿Follamos? Follamos.

Nadarme en tu cielo.

Quisiera un barcoDe tus besos,Para navegarEn ese mar de preocupaciones. Quisiera una antorchaDe tu mirada,Para tener otro punto de vistaEn estas tinieblas de dudas. Quisiera un sableDe tus poesías,Para apartar la vegetaciónDe mi frondosa soledad. Quisiera tenerte a ti,Nadarme en tu cielo,Volarme en tu tierraY correrme en tu mar.

En el ruido del presente

Con un beso tuyoMe difuminoY desdibujoEn el ruido del presente.. Un solo instante,De paz, de cuentoY entiendo lo que siento.Y entiendo si lo siento.Y siento y siempre sientoNo lo miento y lo consiento. Una larga travesía,Un crucero odisséicoUn barco de lenguaEn un mar de baba.Una fiesta cronquetaEn algún lugar del planeta.Una alta cometa,Una zebra sinSigue leyendo «En el ruido del presente»

Una putísima nana funky

Tú me despiertas y me duermes Precisamente, como lo harías Con una nana funky. Tú me duermes funky y me lo despiertas precisamente, Como lo harías con una nana. Tú, me duermes funky y me Lo despiertas ¿Precisamente Como lo harías? Con una nana. ¿Y lo harías con una nana? Tú me despiertas funky precisamenteSigue leyendo «Una putísima nana funky»

Un sorbete de limón un martes soleado.

Su nombre era Anastasia. Su apodo Ani, pero para él era anís. Picaba en la lengua y dejaba su recuerdo en todas las salas que visitaba. Era como un eclipse lunar, un sueño interrumpido, un sorbete de limón un martes soleado. No quería saber jugar al ajedrez y su vida se dejaba zarandear por losSigue leyendo «Un sorbete de limón un martes soleado.»

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