Se que no debería contarlo, mucho menos escribirlo. Pero necesito sacarlo, necesito decirlo en voz alta a caracteres pequeños esperando que no llegue a las manos equivocadas. Mi nombre es Carlos y tengo una multa pendiente. Puede que no parezca gran cosa, quien no ha estado en estas no podría entender, pero llevo mucho sinSigue leyendo «Historias de terror cotidiano – 2 La multa»
Archivo de categoría: En prosa
Un sorbete de limón un martes soleado.
Su nombre era Anastasia. Su apodo Ani, pero para él era anís. Picaba en la lengua y dejaba su recuerdo en todas las salas que visitaba. Era como un eclipse lunar, un sueño interrumpido, un sorbete de limón un martes soleado. No quería saber jugar al ajedrez y su vida se dejaba zarandear por losSigue leyendo «Un sorbete de limón un martes soleado.»
El espantapájaros y los cangrejos
Jenny estaba cansada de todo aquello; estaba huyendo, ella lo sabía.Sabía que no iba a solucionar nada, sabía que tendría que regresar antes o después, y no obstante seguía conduciendo.El sol era tenue y bajo. Ninguna nube en el cielo para ocultarlo y seguía sin manifestarse claro, como si quisiera esconderse junto a ella. JannySigue leyendo «El espantapájaros y los cangrejos»
Mitch y su ojo verde
Mitch estaba saliendo de la ducha cuando se percató de lo mucho que había durado; todo a su alrededor estaba exidando agua, desde el espejo hasta los azulejos de la pared. Una nube de vapor espesa y blanca se había quedado dando vueltas en aquel minuscolo baño como sin saber salir.Él estaba acostumbrado, le encantabanSigue leyendo «Mitch y su ojo verde»
El amor del tucán
Era casi la una de la noche y Alex estaba cansado de jugar. Lanzó el mando sobre el asiento del sofá, se quitó los cascos y se echó hacia atrás. – ¿Como podía ser la una ya?- pensaba entre sí. -y ella no había vuelto aun-. No era que la esperara despierto. Sólo le habíaSigue leyendo «El amor del tucán»
Nadie
Nadie está listo para irse.(Fin) Nadie está realmente listo para irse de este mundo, creo yo.La natura intrínseca del ser vivo tal y como lo conocemos es que no está muerto. El morir le da un plazo para cumplir su meta y eso es lo que llena la existencia del ser vivo.Y el hecho queSigue leyendo «Nadie»
Un universo solitario
No había amanecido aún y ya notaba él calor del mundo.No es que la temperatura fuera alta… Simplemente era que a él, el mundo lo abrazaba en cada momento como diciéndole que le quería, casi diciéndole que no estaba sólo. Ó así lo creía. Ninguna mañana era igual a las otras, y no obstante habíaSigue leyendo «Un universo solitario»
A las 9 menos cuarto
A las 9 menos cuarto, cuando justo había caido el sol detrás de las nubes el diez de mayo, la multitud se levantó y se apresuró a volver a sus casas. Edgar estaba gozando de su cordial y afectuosa no-compañía mientras todos seguían con las pupilas el caer del sol. Había pocos surferos en elSigue leyendo «A las 9 menos cuarto»
