Juntos somos
Un tríptico dramático,
Un candido lunático.
Un pánico escénico,
Un mórbido arsénico,
Somos tus ojitos
al verme bailar.
Juntos somos
Un tríptico dramático,
Un candido lunático.
Un pánico escénico,
Un mórbido arsénico,
Somos tus ojitos
al verme bailar.
Habiendo decidido,
Habiendo mentido,
Habiendo gemido,
Habiendo leído,
Habiendo oído,
Habiendo ido,
Habiendo ó.
Habiendo ido,
Habiendo sido,
Habiendo reído,
Habiendo comido,
Habiendo bandido,
Habiendo entendido.
Podría decirte que eres mala,
Que eres un nudo de metal,
Que eres mina silenciosa y letal,
Y perforas a los hombres como bala.
Podría decir que eres hiato,
Que eres el sonido aterrador,
La distancia en el dolor,
Que no eres un pato en un zapato.
Podría no decir que eres luminosa,
Que me acaricia como una estrella,
Que te desviste y eres diosa.
Podría no decir que dejas huellas,
Que entras pisado esa baldosa,
Y que en mi oído eres la más bella.
Demasiado yo,
Demasiado yo,
Cacique leninista,
Lento velocista,
Peligro a la vista.
Ráfaga lunar,
Médula penal,
Ogro umbilical.
Tempestad fresca,
Espinoso estar,
Pastoso sabor,
A montaña y mar.
Ardilla enferma,
Ego que merma,
Roscosa calamidad
Que aparece con la edad.
Cebra tigrada,
Roja y amarilla,
Al suelo echada,
Que al sol no brilla.
Pérfida métrica,
Distópico corriente,
Máquina estética,
Jurista que miente.
Esa es
Dulce ausencia tuya
Mórbido vacío
Ácido sombrío
Eterna falta de rutas a seguir.
Desprecio cotidiano
Sueño liviano
Clásico sentimiento recién inventado.
Dolor constante
Miedo creciente
Desesperación al verte crecer.
Lento tiempo engorroso
Retrato culposo
Sonido constante pitido emergente.
Nubes sin formas
Zapatos sin hormas
Venenosa lacerante ausencia de ti
Chicasol amiga mía,
Con garras de sable
Y labios de poesía,
Rastro brillante y reo,
Cuanto más te miro
Menos creo que me creo.
Pequeña ranazul que salta a trompicones,
Por la noche poesía
Y al despertar caffelaciones.
Incauta maestra de arte y de amor,
Triángulo trapecio
Con espinas y sin rencor.
Arquotipo de un mito que no se daña,
Libélula celeste
Sin fuerza y sin maña.
Gustoso despertarte de violeta,
Salto canguroso
Nieve muy fina con sabor a maleta.
Las siete. ¿Es esa una buena hora para despertarse? Independientemente de la hora a la que se empieza a trabajar o estudiar .. a hacer cosas, como dice Martín. Samuel se lo preguntaba todas las mañanas, especialmente cuando de invierno el día parecía tan lejano como la luna.
Madrugar le daba miedo; pensaba que si pasaba algo por la mañana, era seguramente algo malo. El tráfico, mal tiempo, el encuentro con un amigo perdido en el tiempo… Hasta ganar la lotería de convertía automáticamente en algo de lo que preocuparse. El jefe no esperaba. Y cuando se pensaba al jefe, no de refería a Modillán, su supervisor, sino a la jodida máquina de fichar.
Ella era el terror, la ansiedad, el miedo. Ella dictaba su vida. Ella sabía lo que él podía o no podía hacer. Y eso que no era de las de última generación; solo tomaba la hora en la que la huella del índice se acercaba al sensor. Con toda calma,después de que tú hayas corrido durante una hora o más, deja aparecer unos dígitos que sentencian si has empezado o terminado el turno a tiempo. Era tan caprichosa que si comprobaba que te habías retrasado automáticamente mandaba un reporte. A tres reportes estabas fuera. Daba igual después de cuánto tiempo. A un compañero suyo, el señor Serarto, lo había despedido después de 7 años por culpa de una aglomeración en el anillo sur, a la altura de la salida 56.
No tenía corazón. No tenía que tener ni procesador de lo mala que era, pensaba él.
Y no obstante, con el paso del tiempo, Samuel le había conferido un cierto atropomorfismo. Los botones de reseteo y volumen conformaban la figura de un rostro, tal vez algo turbio y salado, que no se relajaba nunca.
Y el pitido de confirmación sonaba a un «mh-hj» de aprobación. Él no sabía cómo sonaba un «mh-hj» de aprobación. Pero si sonaba, se decía, tenía que ser así.
Y mientras repasaba mentalmente todo lo que tenía que hacer, su mente automáticamente repasaba donde podían haber retrasos. El desayuno, siempre tan delicado, el trayecto hasta el coche, con los posibles encuentros inconvenientes.. ¡El tráfico! -Bestia inmunda- pensaba – ¿Cómo un antihéroe sin espada puede perforar la resistente armadura del tiempo tan mezquino?- pero no hallaba respuesta.
Se levantó de la cama y se escurrió en la ducha, se secó como pudo y comprobó la hora; las 7 y 15. -Por ahora vamos bien- le dijo a alguien allí. Se puso los pantalones y calentó el café. Las y 18. Eran casi las y 20. Le entró un tenue pánico amarillento, como un viento movido desde lejos y le entraron ganas de estarnudar. Comió rápidamente y se tomó el café de un trago. Se encendió el cigarro a la ventana y aprovechó para limpiarse los zapatos; cepillo arriba, cepillo abajo en un tic-tac inconstante y perforador. Tiró la colilla y soltó los zapatos. Las 7 y 40. Se lavó los dientes y vistió camisa y corbata. recogió la maleta y las llaves del coche. Se llevó la chaqueta al hombro y fue a salir de casa -¿Habrá tráfico?- dió una última ojeada al reloj; las 7 y 47. 2 minutos de más. Se lanzó hacia la escaleras y bajó de dos en dos. Salió del portal y dobló a la derecha. -ahors ya debería haber retomado el tiempo forrecto- se dijo ansimando y volvió a tomar a la derecha. Se paró fuera del coche, lo abrió con un nervioso movimiento de muñeca y tiro las cosas en el asiento posterior. Se subió, acomodó el cinturón de seguridad y encendió la batería; y 52. No iba nada bien. Para nada. Noto el cuello de la camisa ahogarlo, lo ensanchó con el índice y el medio y notó el coche pequeño. Se levantó rápidamente para sistemar el pantalón y notó las piernas sudadas. Tenía que partir. El «mh-hj» lo estaba esperando. Nunca había llegado tarde. Bastaba con ir más rápido en la carretera. Bastaba saltarse algún ceda el paso. Se conocía un semáforo larguísimo y sin cámaras que nunca se utilizaba. Allí podría acortar de más de un minuto. Giró la llave, el motor se ahogó en un sonido metálico y viejo, lo volvió a intentar, el mismo lamiento llenó la calle vacía. Notó dos gotas bajar por su frente y empaparme las cejas. Se secó con el pulgar y volvió a arrancar; se encendió de un rugido y soltó todo el hollín. Era tarde, y 2. No aquel día, no en aquel momento. La máquina… Ella lo estaba esperando. Él,él tenía que…
Ella camina hacia el oeste, con paso firme y mirada decidida. Y yo me quedo quieto. No puedo seguirla, porque la amo, y no puedo irme, porque la amo. 24dic
Aaaaaa
Hoy es navidad, y yo no los tengo. Los siento lejos, están lejos y por una parte están mejor sin mí. Solo quiero volver a aquel siete septiembre, abrazarla y no dejarlos nunca más. 24 dic
Aaaaaaaaa
La culpa es solo mía, quizás por haberte amado poco, quizás mal..Quizás bien y mucho pero solo a veces, o quizás por haberte amado a mi modo, y quizás no lo merecías. 24dic
Aaaaaaa
Nadie ha visto en mi
Lo que tú has visto.
O quizás que tú lo vieras
Era lo único que más me importaba
24dic
Aaaa
Quisiera volver
Y volverme a enamorar,
Un poco mejor
Un poco más,
Pero no mucho más
Que si no reviento
24dic
Aaaaaa
Soy la principal causa
De que te hayas ido
Y tu más grande fan
Por haberlo hecho
Que curiosos son
Los sentimientos contrapuestos
24dic
Aaaa
No has conseguido
Hacerme feliz
Ni a mi lado
Ni estando lejos
¿Que sea yo la causa
De mi infelicidad?
24dic
Aaa
…que ya te lo habia dicho;
El problema soy yo.
Pero no como dice la gente por ahí.
Hasta tú te has dado cuenta
Y no has soportado más..
Aaaa
Mi plan era tenerte
Y sin querer te encontré
De puro caso, por ahí
Pero al fin te encontré
Mi idea era amarte
Y Dios como te amé,
A veces bien a veces mal,
Pero sí que te amé
Mi deseo en cambio
Era muy específico
Era hacerte feliz
Porque te lo merecías
Porque a veces dolías
Pero te lo merecías
Aaaa
¿Y si la causa soy yo
Ella la que lo soluciona
Y nuestro hijo la víctima?
Que ironía, yo solo
intentaba ser feliz
Haciéndolos felices
Y algo hice mal.
Aaa
Que el cambio tenía que ser
Mientras tú me tenías de la mano
Sin ti, sin ser por ti
No me interesa cambiar
Aaaaaa
Ahora mismo podría estar con ellos
Cocinarles, preguntarles, mirarles
Me bastaría eso, aunque sea un par de horas
Y aunque sea para siempre
Aaaaa
Ed io lo so,
Che prima o poi passerà.
Che della neve sciolta,
Non rimarrà che la foto,
E nessuno capirà il freddo.
Ed io lo so,
Che quel che ancora c’era,
Forse non bastava più,
Forse non era mai bastato,
Forse era solo un ricordo,
Di ciò che non era mai stato.
Ed io lo so,
Che prima o poi ci rideremo,
Anche se adesso ci piangiamo,
E se anche non dovesse passare,
A te non importerà.
Ed io lo so,
E tu lo sai,
E a te,
Di nuovo,
Non importerà.
Hoy es sábado, día de descanso junto al jueves. Mañana trabajo de nuevo; de 15 a 1.
Me vale. Me gusta. A cada caja más pesada pienso en ellos, como si cuanto más me esfuerzo, más ellos entenderán lo mucho que les quiero. En los últimos días todos mis familiares, amigos de familiares me están enviando algunas recomendaciones de trabajo. Recomendaciones en cuanto ellos me quieren recomendar ;» Si yo he visto entrar a un chico como tú en esa empresa y lo han formado y mientras ya le daban un sueldo de 1600…», » Vente aquí, conozco un tipo que..».
¿Dónde han estado todos estos trabajos en el último año? O todo el mundo ha creído que no quería trabajar hasta ahora, o todo el mundo cree que estoy en algo parecido a un barco de esclavos remando hacia América.
Me estoy matando, pero tampoco es para tanto.
Estoy combatido entre el intentarlo por mi cuenta y el encontrar el camino más rápido para hacer feliz a mi pareja.
Que no es que yo no quiera verlos. Es que también quiero conseguir algo, entrar a Troya, cojer Helena por el brazo y entregársela a Menelao triunfante.
Pero no sin heridas, no quiero unas vacaciones alejado de las responsabilidades. Quiero que las responsabilidades me sumergan en un baño de enseñanzas y poder realmente aprender algo más para tenerlo y dárselo a él.
Eso no quita que hayan cosas negativas;
He descubierto que la casa en la que estoy es solo de tránsito, luego, cuando encontrarán el grupo idóneo (trabajo,cultura,horarios..) me meterán en una casa de 3 personas.
La casa en la que estoy ahora en una comuna hippie; polacos borrachos a las tantas que me quieren sentar con ellos a beberme 3 o 4 latas grandes, de las 30 que hay, mientras intentamos comunicarnos. ¿Quién se bebe 4 o 5 de las grandes porque sí?.
Pero lo hacen para bien. Porque son amables y creen que les miento cuando digo que voy a charlar con algún colega.
Que esa es otra, los españoles que estoy encontrando. Pero volveré con ellos porque se merecen un capítulo a parte.
Por lo demás ahora la empresa me ha dado ¡un coche!. Gasolina gratis hasta un amplísimo límite. Responsabilidad de llevar otros trabajadores que viven conmigo o cerca. Ha sido graciosísimo ir a las 10 con un conductor de camiones polaco al que le retiraron el carnet por excederse en el test de alcoholemia y un rapero portugués muy negro e muy alto con millón y medio de visitas en un vídeo solo.