Nada era tan fácil como mirarla

En sus ojos había un abismoO era él que caía allí dentro.Nada era tan fácil como mirarla.Era como si la mirada de él sirviera para verla,como si no pudiera emplearla mejor…como si la suma de sus dos ojos encajara sigilosamenteen el espacio que se abría entre su cuerpo y su alma.Él a veía hasta elSigue leyendo «Nada era tan fácil como mirarla»

Nada pasa

Nada pasa.Ni las casas se oscurecen,Ni la tierra se ilumina.Nada pasa en este calmo paraíso,Nada pasa mientras pasa la nada.Este fuerte viento me abrazaCon sus fuertes brazos de brazas,Y yo ni puedo quejarme.Hay demasiadas piedras para no construir castillos mentales…Hay demasiada arena para no escavar fosas anímicas.Déjalo todoY ven a vivirte y a morirte.

Mi último no-regalo

He entendido que tengo que alejarme.Tu eres perfectamente incompleta,Yo soy completamente imperfecto.No se como explicárteloY no se como explicármelo.Si te quiero es porque eres aéreaTe imaginé paseando por ahí,Tu vida deslizar ligeramente por sus paseos despreocupada, calma, con ganas pero sin prisa… Aérea.No voy a buscar versos, ni rimas, ni recursos ni métrica. Ya gastéSigue leyendo «Mi último no-regalo»

A las 9 menos cuarto

A las 9 menos cuarto, cuando justo había caido el sol detrás de las nubes el diez de mayo, la multitud se levantó y se apresuró a volver a sus casas. Edgar estaba gozando de su cordial y afectuosa no-compañía mientras todos seguían con las pupilas el caer del sol. Había pocos surferos en elSigue leyendo «A las 9 menos cuarto»

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