Estabas tan guapa, aquella noche, pensaba yo
mientras detras de aquel vestido, tu estomago
no podia dejar de pensar en si te ibas a dejar besar.
Fue sublime saber que, con pocas caricias y una sola flor
conseguí que me atraparas en tu memoria,
que me estirara, me arañaras y que hicieras de mí lo que te diera la gana.
es tan lindo que me tientes, y mas aún lo es que te rindas.
Tu amor pasa por mis ciudades como los alisios invernales,
me atropella, me aplasta y me vuela por el aire.
Tu dulzura es un beso calido en la espalda,
que me quemará hasta la noche.
Tu inconciencia, una lámina de hielo
que descuartizar mi soledad y trucida mi indifferencia.
