Imagino un futuro
en el que las bibliotecas sean los nuevos bares,
donde el alcohol sea sabiduría
y los amigos, las nuevas soledades.
Imagino un futuro
en el que los octubres sean las nuevas infancias,
las ideas, sean las nuevas imágenes
y en el que el “yo” piense por el “tú”, y todos por todos.
Imagino un futuro, y de eso estoy seguro,
con personas honestas, días alegres y segretos confesados.
Insultos no dichos y maldades ni hechas,
deberes cumplidos y sueños realizados.
Creo en el futuro, y es lo que mas importa.
