Señorita, concédame solo tres preguntas..
Quisiera saber cuantas flores tuvo que comer,
con cuantos niños tuvo que jugar,
y cuantos baños de miel tuvo que haberse dado,
para ser tan dulcemente usted misma, esta noche..
Quisiera enterarme de cuantas revoluciones tuvo que haber liderado,
cuantos regalos tuvo que haberle ofrecido a la bonita diosa,
y cuantos árboles tuvo que haber plantado,
para ser tan justamente cándida, bella. Tan justamente..
Quisiera únicamente estar seguro
de cuantos lunares en el pecho,
lugubres sueños,
confesiones y transatlánticos,
he de poseer, realizar, escuchar y capitanear
para que usted me declare tierna guerra,
con sus cálidos y blancos dedos
